Serenatas

Estándar

Notas Acusmáticas

Hace exactamente 10 años me llevaron serenata por primera vez en mi vida, un 14 de febrero. A mis 21 años, en ese entonces, no había experimentado recibir la sensación que produce la música en voz de la persona que te ama, a la luz de la luna y afuera de tu ventana.

Muchas veces había escuchado serenatas para las vecinas, cuando vivíamos en la Ciprés de Toluca. Mariachis, una guitarra o a capella sonaban indistintamente en sus cumpleaños, en el día de la madre o el día de San Valentín, empero nunca una para mí. Incluso a menudo me enojaba porque la música me había despertado, deseando secretamente que la dedicación fuera para mí.

Escuchar a mis conocidas presumir de que sus enamorados las habían despertado dulcemente con una canción, con el riesgo de recibir reproches por parte de los vecinos o de los integrantes de sus propias familias, era una hazaña digna de admiración y, de alguna manera, una prueba de amor valiente. Sin embargo, después de años de escuchar dulce música despertándonos a media noche, nos mudamos, por otras razones, olvidando por completo el tema.

Pasó el tiempo y llegó a mi vida una persona muy especial. Un día, mi nuevo enamorado me platicó de las muchas veces que había llevado serenata con su grupo de amigos a las respectivas novias y amigas. Si bien no lo hacían todos los años, era ya una especie de tradición entre ellos, por lo que fue grande su sorpresa cuando le dije que nunca me habían llevado serenata. Eso sucedió quizás unos días antes del 14 de febrero del año 2008.

Apenas iban a dar las 12 de la noche, anunciando el inicio del Día del Amor y la Amistad, cuando llegó el momento anhelado. Inconscientemente intuía la posibilidad de escuchar música esa noche al pie de mi ventana, pero no estaba segura. De cualquier manera, me había ido a acostar tratando de no darle mucha importancia, ya que mi pareja y yo habíamos acordado no celebrar esa fecha ni con regalos ni sorpresas, para no hacerle el caldo gordo al consumismo.

Así que, con algunas dificultades debido a los nervios, finalmente me dormí pero sólo por un par de horas, ya que en mis sueños escuché música. Recuerdo haber abierto los ojos y ver la hora en mi despertador. Rápidamente me senté en la cama de un sobresalto. Las mariposas en la panza fueron el primer síntoma que evidenciaba la realidad, aunque no estaba segura de si era para mí. Pero después escuché su voz tan distintiva. Sabía que era él y que era para mí.

Mi corazón latía alocadamente en mi pecho y mi estómago empezó a hacer sus ruidos raros que siempre salían con los nervios. No sabía bien qué hacer. ¿Prendía la luz o la dejaba apagada? ¿Esperaba unos minutos? No, ¿qué tal si ya llevaba mucho y no me había dado cuenta? El nerviosismo se agudizó al pensar que la ventana de la recámara de mis papás estaba a unos metros de la mía y que podrían despertarse. “Seguramente se van a levantar de malas”, pensé. No obstante, no me importó nada mas que apresurarme al encuentro de mi amado.

No recuerdo si prendí la luz o la dejé apagada, pero me quité rápidamente las lagañas, me acomodé el cabello y antes de abrir la ventana me asomé por una rendija de la cortina. Ya no había ninguna duda. Y cual princesa en su alto castillo, abrí la ventana con movimientos elegantes y ahí estaba mi príncipe azul, acompañado de sus caballeros de fina armadura. Una amplia sonrisa se dibujó al mismo tiempo en nuestros rostros y sentí una fuerte energía de amor en el aire.

Si mal no recuerdo, eran tres guitarras y Uzz entonaba una bella canción que nunca había oído en mi vida. Sus dotes adquiridas por “trovear” en los cafés del centro de Toluca le hacían digna justicia. Cantaba fuerte y tocaba sin equivocaciones. “Seguramente ya se despertaron, qué pena”, fue el pensamiento que se escapó furtivamente pero que se enterró de inmediato entre bellas melodías.

Fueron tres canciones, efímeras y eternas, en las que me sentí la mujer más plena del mundo y como si hubiera cumplido un propósito de mi “bucket list”. Cuando terminó de cantar no sabía si bajar o ya se iba, pero me hizo una seña de que bajara. Me puse las pantuflas y comprobé mi aliento, no me daba tiempo de lavarme pero aún no olía a recién levantada, así que bajé con la seguridad en mí misma al tope, aunque tratando de no hacer tanto ruido por si a estas alturas mis padres seguían dormidos.

Cuando abrí la puerta principal, nos fundimos en un apasionado beso y sólo hubo tiempo para que me dijera que tenían que irse rápido porque todavía iban a otras dos serenatas, la mía había sido la primera. Me sentí todavía más feliz y enamorada y le susurré un “te amo” al oído, mientras agitaba mi mano despidiendo a sus compañeros.

Cerré la puerta y cuando subí a mi habitación ya se habían ido. No tenía sueño pero sí la adrenalina al tope, como en una ensoñación de primavera. En algún punto de la noche me quedé dormida y a pesar del desvelo me levanté con ánimos renovados, optimista y feliz. Al no recibir ningún comentario, le solté a mi mamá con una gran sonrisa: “Uzz me trajo serenata anoche”, recibiendo aprobación sobre el buen y romántico novio que tenía, sorprendida de que no lo hubieran escuchado.

Y efectivamente, tan sensible y sincero fue su cantar que me enamoré aún más de él, llevándonos a un compromiso de casi 11 años en los que nos hemos cantado y escrito canciones el uno al otro.

Ignoro si hubiera sentido la misma emoción si hubiese sido algún otro enamorado quien me llevara serenata por primera vez, pero lo que sí sé es que no se habría convertido en el amor de mi vida, porque la primera vez que Uzz me cantó fue cuando me regaló una canción un día antes de hacernos novios, en el año 2007 y ese día fue cuando me enamoré de él. Pero esa es otra historia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s