Oda al Año Nuevo

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Notas Acusmáticas

04/01/2018

Es sólo una fecha, me han dicho en más de una ocasión, pero para mí el “Año Nuevo” siempre ha sido especial. Es símbolo del cierre de un ciclo y el comienzo de otro. Se presenta ante tus ojos la oportunidad de corregir los errores cometidos y crear nuevos propósitos, de aprender de las malas experiencias y gozar de las buenas vivencias. Significa un año más de vida, un año más cerca de la sabiduría, un año más de amor, felicidad y amistad.

El tiempo es muy relativo y a veces nos parece que “se pasó volando”, pero si vemos en retrospectiva en realidad hicimos miles de cosas, durante el corto lapso de un año que se compone de largos 365 días. Sí, todo es relativo. Recuerdo cómo celebré el Año Nuevo anterior y pienso “¿ya un año?”, pero después recuerdo también todo lo que hice en fechas más cercanas y me doy cuenta del largo tiempo que ha pasado.

Ver el mundo con ojos positivos ha sido una de las mejores cosas que he aprendido a hacer. Sólo se necesitan unos cuantos jalones de orejas que te da la vida para comprender lo maravillosos que somos los seres humanos, tan frágiles pero tan creativos y capaces de dar tanto amor. Realmente es lo único que necesitamos, “all you need is love”.

Sin embargo, algo que nunca he podido entender es cómo siendo tan insignificantes en el Universo nos creemos dioses de la Tierra que habitamos. Destruimos, guerreamos y dejamos basura a nuestro paso. Pero también creamos vida, transformamos nuestros sueños mágicos en artesanías hermosas, en letras fantásticas y música hipnótica. ¿Es sólo amor lo único que necesitamos? Sí… amor por la vida, amor por tus seres queridos, amor por lo que haces, amor por el lugar en el que vives, amor por tu mascota, amor a ti mismo.

Me gusta pensar que aquellos que gozan de verdadero amor en su vida, así sea una pizca, son personas que traen luz por donde quiera que transitan. Quizá son el tipo de personas que se plantean el Año Nuevo como un borrón y cuenta nueva, que se emocionan por contribuir a que todo sea mejor que como lo encontraron y que trascenderán a través del amor que prodigan.

Es como los artistas. Cuando crean una obra, ya sea literaria, musical o de otro tipo, pienso que ha sido impregnada de su amor. Es amor, porque le dedicas noches enteras pensando en mejorarla o hacerla memorable. Es amor porque le dejas un pedacito de tu alma para que otros puedan sentir ese calor humano, esa creatividad, esa melancolía, esa tristeza o alegría, esa belleza que sólo otros humanos pueden comprender.

Qué difícil sería la vida sin arte. Tener que lidiar con todos esos altibajos emocionales a los que nosotros mismos nos sometemos debido a la complicación de nuestra existencia. Sin un libro, sin una película, sin admirar una pintura, sin escuchar música… todo sería demasiado difícil. Es el arte el que nos ayuda a sobrellevar nuestra tormentosa, dificultosa vida, o bien, es el arte el que nos ayuda a disfrutar más de nuestros extraordinarios días sobre la Tierra.

Panoramas complejos y opuestos que nos planteamos cuando cerramos ciclos o iniciamos nuevos. Es esa la oportunidad que tenemos cuando comienza un Año Nuevo, de organizar nuestra vida, de verla con ojos positivos o con la negatividad de aquellos que vacilan en hacer la diferencia entre un mundo bueno y uno malo. Yo sé que son términos también relativos, ¿qué tanto es tantito?

Pero eso es el Año Nuevo. Nuevas películas, nuevos libros, nuevos discos, nuevas exposiciones, nuevas propuestas emergentes, nuevas experiencias, nuevos amores, nuevas amistades, nuevos modelos, nuevos medios, nuevas etapas, nueva ropa, nueva comida, nuevos propósitos, nuevas expectativas, nuevas vivencias, nuevas alegrías, nuevas decepciones… de todo eso se compone la vida y cada vez que se renueva el ciclo, podemos volver a comenzar otra vez.

No puedo esperar para ver qué me depara el Año Nuevo 2018. Se vienen cambios políticos importantes en nuestro país y me preocupa el panorama. Podríamos vivir tiempos oscuros, pero todo depende del cristal con que se mira. Quizá sea una oportunidad para irme con mi familia a vivir al extranjero. O quizá se dé una transición pacífica. No sabemos. Lo que sí podemos saber cada uno de nosotros es cómo queremos terminar este ciclo y con base en ello, vivir este año nuevo feliz o desdichado, con convicción o incertidumbre, con anhelos rotos o con una sonrisa contagiosa. De ti depende.

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