Lo que no hagas por ti mismo, nadie lo hará

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Notas Acusmáticas

17/08/2017

Cuando era pequeña, pensar en vivir de la música original implicaba no solamente ser un excelente músico, sino tener un gran cúmulo de buena suerte o contactos para que alguna disquera o un productor importante se fijaran en ti, lo cual significaba que “ya la habías hecho”, es decir, que ya tenías un futuro asegurado como músico reconocido.

Sin embargo, las cosas ya no son como antes. Ahora no hay una o dos bandas de rock que te hacen la competencia, sino cientos o quizá miles, y muchas de ellas de gran calidad. Si bien el mercado es extenso, al mismo tiempo se ha reducido para los grupos emergentes, ya que sólo hay espacio en las disqueras para los proyectos “comerciales”, los que “venden” desde el punto de vista mercadotécnico: mujeres bellas, que enseñen y que además sepan cantar o bailar; hombres musculosos y guapos, con buena voz y que además toquen un instrumento; todo lo “bailable” y si es reguetón o banda, qué mejor; si le gusta a Televisa, “ya la hiciste”… Pero, ¿y el rock?, pues “ahorita no, joven. Sígale buscando”.

La gran contradicción es que en este mercado tan cerrado y tan competido, los rockeros indie en sus diversos subgéneros contamos con una herramienta que ya hubieran querido tener los Beatles, Elvis o para no irse tan lejos, cualquier grupo de culto del rock en español como Caifanes o Soda Stereo: estoy hablando del Internet. El streaming es lo de hoy. Subes un video increíble a YouTube y, con un poco de suerte y con una buena promoción en la misma red, te vuelves famoso en cuestión de horas.

En ese sentido, la industria musical independiente tiene un gran aliado para incursionar en el DIY (“do it yourself”, o hazlo tú mismo). Ya no necesitas una disquera que te resuelva la vida y haga realidad tu sueño, lo puedes hacer tú mismo, desde tu casa, con tu smartphone o con tu laptop, sólo necesitas creatividad, imaginación, equipo de calidad y un buen paquete de megas.

En México sobra el talento musical y mentiría si dijera que lo que falta son las oportunidades de desarrollo, porque también existen muchos medios independientes gustosos de brindar apoyo o un espacio para la buena música emergente. Aun así, ¿por qué sufrir o llorar para que un foro, estación, locutor o disquera pasen tu música o te dejen presentarte? En la red tenemos todo lo necesario para darnos a conocer, para publicar información, videos, música, fotos, ofrecer mercancía y, lo más importante, crear lazos en la industria independiente.

Las redes sociales serán tus mejores amigas. Sólo es necesario abrir una cuenta gratuita y ¡listo!, ya puedes tuitear, facebookear y compartir por todos lados el nombre de tu banda. Organizar una tocada es mucho más fácil hoy en día. Conoces bandas dispuestas a apoyarse unas a otras, conoces foros dispuestos a prestar su espacio, encuentras medios cuyo único propósito es descubrir nueva música y te sigue gente que sólo estaba esperando escuchar tu sonido.

También inscribirse no en una, sino en todas las plataformas digitales de streaming es cada vez más fácil y económico. La competencia aquí también es tan vasta que aun siendo una banda independiente y desconocida se tiene el lujo de escoger entre los múltiples servidores dedicados al tema. En un abrir y cerrar de ojos, tu música estará disponible para escucharse en cualquier parte del mundo.

Pero ojo. Nadie ha dicho que sea una tarea fácil. Es como en todo, lo que se requiere es de compromiso, entrega, sinceridad y pasión por lo que haces. Si amas tu música el público también la amará, en la medida en que le dediques tiempo a difundirla.

A mí en lo personal me queda clarísimo que lo que no hagas por ti mismo, nadie lo hará. Así que, amigo músico, si crees que ser muy bueno, ensayar durante horas, tocar con la precisión del metrónomo, tener una imagen llamativa y una chispa única en tus melodías es lo único que necesitas para triunfar, lamento decirte que estás muy equivocado.

Tampoco basta con tener una grabación carísima en el mejor estudio independiente de tu localidad, contar con videos súper creativos, haber pagado por un Press Kit profesional, contratar al mejor fotógrafo o estar tocando cada ocho días en el bar de la esquina. En efecto, gran parte del éxito tiene que ver con la calidad del producto, pero las conexiones que generas y la difusión que le das a tu proyecto por medio de las herramientas digitales representa un alto porcentaje de ese triunfo musical que tantos anhelamos.

Y esto va también para todo aquel proyecto de la industria independiente, no solamente para la musical. Si no aprovechamos las magníficas herramientas del Internet, estamos fritos. Lo mejor es que en la gran mayoría de los casos gastaremos nada o muy poco, sólo hay que darle vuelo a la imaginación y las posibilidades serán infinitas. Como dijera Einstein, “la creatividad es inteligencia divirtiéndose”, así que imagina, sueña, inspírate, transforma, construye y luego comparte tu creación con el mundo.

 

Cuando el arte pasa a segundo término

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Notas Acusmáticas.

10/08/2017

Recientemente me enteré de una noticia que me dejó un profundo desconcierto: Una petición en Change.org para evitar que se cierren talleres libres de danza de la UNAM. Mi primera reacción fue de molestia y por supuesto procedí inmediatamente a firmar y a investigar por qué en la máxima casa de estudios se están cerrando espacios culturales en lugar de abrir nuevos.

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De brujería, suicidios, mitos y rock & roll

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Notas Acusmáticas.

03/08/2017.

La industria musical siempre ha estado repleta de mitos fantásticos, historias trágicas, ritos exóticos y todo ello envuelto en un manto de excesos, chismes y locuras propias de cualquier novela hollywoodense. Pero más allá de la faramalla que rodea a la farándula, llaman la atención fuertemente las circunstancias en las que han ocurrido lamentables desenlaces de grandes íconos musicales.

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Hablemos de arte

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Notas Acusmáticas

27/07/2017

Hoy desperté con ganas de leer sobre música, arte y cultura. Llevaba ya varios días reflexionando acerca de la situación actual de la industria musical y por qué no se le considera plenamente como un arte, por lo que busqué sobre el tema en las noticias diarias, esperando encontrar por lo menos una columna o alguna notita perdida, como las hay a montones sobre el narco, crimen organizado, muertes, corrupción, impunidad o la más reciente pillería de algún político o gobernante. Sin embargo, me llevé una gran sorpresa al darme cuenta de que son pocos, si no es que nulos, los espacios que se dedican al arte en la mayoría de  los medios críticos que suelo consultar. De pronto me dieron muchas ganas de escribir…

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